“Soberana Majestad,
eterna sabiduría,
bondad buena al alma mía”
En “Vuestra soy, para Vos nací...”
Teresa de Jesús (España, 1515 - 1582)
“Mi alma aguarda de nuevo el nuevo día, para consumirse de ardor y de impaciencia;
para seguir tras de los bellos pies y echar sus redes sobre los corazones”
En “Guimel”
Rafael Cansinos Assens (España, 1882 - 1964)
eterna sabiduría,
bondad buena al alma mía”
En “Vuestra soy, para Vos nací...”
Teresa de Jesús (España, 1515 - 1582)
“Mi alma aguarda de nuevo el nuevo día, para consumirse de ardor y de impaciencia;
para seguir tras de los bellos pies y echar sus redes sobre los corazones”
En “Guimel”
Rafael Cansinos Assens (España, 1882 - 1964)
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| Foto de insung yoon en Unsplash |
Y cuando miramos, ¿buscamos su esencia más auténtica, su alma escondida entre posibles significados y posibles apariencias?
¿Sigue suficientemente viva nuestra sensibilidad ―aquella que siendo niños protagonizaba nuestra vida― como para que quedemos impresionados por la belleza nos regala la vida.
En nuestras viviendas limpiamos regularmente los cristales de nuestras ventanas para poder ver nítidamente lo que allá afuera ocurre. Sin embargo, ¿limpiamos con la misma atención mente y corazón de prejuicios, de tópicos, de complejos, de dolores vividos en el pasado?
Porque, al final, solo mirando como niños, con la desnuda mirada de su inocencia, podremos ver y emocionarnos con la belleza que nos rodea, y hacer justicia a su grandeza.
La alegría de nuestro espíritu, y las ilusiones de nuestra vida, dependen en gran medida de hacerlo. Por esta razón, en más de una ocasión, cuando tengamos dudas, merecerá la pena volver a mirar. Con el alma, por supuesto. Con el corazón abierto…
Spiritualis...
© TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
(original autentificado)
(por Ola Gjeilo)

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